La violencia nunca tuvo forma de bandera, ni de bombo, ni de paraguas, la violencia es un fenómeno social que debe ser exterminado desde las bases, no desde la prohibición y la discriminacion.
Las banderas no matan, pero si, dan vida, dan vida a nuestro querido y tan desvalorado folklore futbolero, dan vida a los sentimientos, a la emoción del hincha, al orgullo de un barrio y de todo un pueblo.
Este sábado en Florencio Varela vivimos unos de esos momentos inolvidables para todo hincha de fútbol, vivimos la pasión a la antigua, la pasión por el club que amamos y los colores que pintan DIA a DIA nuestro corazón.
En un marco impresionante la jornada futbolera dejo nuestros corazones repletos y decorados con una victoria épica frente a Almagro en un partido, en la previa mas fácil de lo que fue en realidad, desde temprano se escuchaba el latir de los bombos entonando los himnos de la banda de Varela, se preparaban las banderas, y se calentaban las gargantas con nuestros remedios favoritos, bajo un sol agobiante la banda partió hacia el tito para dar inicio a la fiesta de los sábados, la fiesta a la que ningún halcón quiere faltar. pero este sábado tuvo un condimento extra, un pequeño regalo que le puso un poco mas de temperatura a la acalorada jornada del matadero, una inmensa bandera cubrió la humanidad de los varelenses y la totalidad de la tribuna local, una bandera que estábamos desacostumbrados a ver desde que a los que dirigen el fútbol argentino se les puso en la cabeza la loca idea que las banderas eran los principales causantes de la violencia instaurada hace décadas en este fútbol que tanto queremos y que reducir el tamaño de nuestros trapos era reducir el índice de violencia, medida tomada claro por ser mas fácil que atacar las verdaderas causas de la violencia de nuestra sociedad.
No queda más que agradecer a todos por cada grano de arena que aportan para que cada dia defensa sea más grande, VAMOS DEFE!!!!!!!! Y VAMOS LOS PIBES!!!!!!!!
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